Los padres
Nuestros padres siempre han sido la máxima autoridad y los más sabios, al menos de nuestra vida, pero repitieron cosas que no eran verdad. Toda la vida, hasta que dejaron de hacerlo, nuestro padres nos dijeron que no podíamos bañarnos hasta dos horas después de comer porque podíamos morirnos de un corte de digestión. Después se supo, con método científico, que eso no existe y que te puedes bañar recién comido.
También nos dijeron que si te tragabas el chicle se te podía pegar en el estómago.
Los profesores
El otro espejo en el que nos miramos en nuestra vida son los profesores. Desde niño nos enseñaron en la escuela y después han repetido hasta la saciedad en todo tipo de películas que el Cid obligó a Alfonso VI, rey de León y de Castilla , a jurar en la iglesia de Santa Gadea que no había tomado parte en el asesinato de su propio hermano, el rey Sancho II; pero no es verdad, no hay ningún documento que confirme que hubo tan juramento ni evento.
También dicen que murió en batalla, con graves heridas, más muerto que vivo; tampoco es verdad, murió de muerte natural en la cama.
La religión
La religión siempre se han empeñado en que esté presente obligatoria en nuestra vida y educación. Por supuesto, todo lo relacionado con la Biblia y la religión tampoco tiene ninguna veracidad. De las miles cosas que en ellos se dicen, la mayoría no está demostrados y las que sí, hay igualmente estudios de dicen lo contrario. Las que están «demostradas», tales como el diluvio, no dejan de ser simples hechos que, aunque sí se ha demostrado que han ocurrido, como pasa en los últimos años que tenemos pro todo el mundo diluvios e inundaciones; no se ha demostrado que tengan que ver en la historia que se quiere implicar; o sea, que es coger solamente un hecho y decir que se produce porque yo lo ordeno, y nada más.
Ya no digamos lo de que las aguas se abriesen. Que puede que alguna vez pasase, lo hemos visto en los sunamis del océano Pacífico, pero de eso nadie se cree que pasase justamente cuando Moisés lo pidió.
Las religiones, los ignorantes, que no sabían explicar los fenómenos meteorológicos pensaban que eran obras de Dios. Así todo, desde los terremotos hasta el arco iris, se pensaban que eran mensajes divinos. Y ya no digamos cualquier fenómeno en el cielo nocturno como los cometas o los planetas.
Pero no es algo del pasado o de no tener acceso a la enseñanza, estos ignorantes los hubo toda la vida y lo los hay actualmente; ahora son las estelas de los aviones, el 5G de la telefonía móvil y las vacunas; Mañana serán la realidad virtual o la inteligencia artificial.
Los Premios Nobel
A menudo la sociedad toma como referencia a algún Premio Noble. Ultimante valen para dar veracidad a cualquier disputa si hay un vídeo de un PN en Youtube aunque no sea del tema del galardón.
Linus Carl Pauling fue casi tres veces Premio Nobel; ganó el de Química descubrimientos en el campo de los enlaces químicos; después recibió el Premio Nobel de la Paz por su lucha contra la proliferación de armas atómicas; después estuvo a punto de que le concediesen el tercero pero finalmente se lo dieron a unos que el mismo año descubrieron el ADN.
Aunque es más conocido por la vitamina C. La gente piensa que fue porque la descubrió pero no fue él, lo que sí fue él quien descubrió la importancia de esta vitamina en el tratamiento de la gripe y el escorbuto. Acertó en muchas cosas pero presentó un informe en el que aseguraba que la vitamina C prevenía el cáncer, cosa que no es así. Él tomaba enormes cantidades de vitamina C. Así que una persona puede ser el mayor experto mundial de algo y estar equivocado incluso en su tema, ya no digamos si es en otro tema; no hay que creerle todo lo que diga o asegure. Tuvo cáncer de próstata; así que luego él dijo que la vitamina C lo que le hizo fue retrasar mucho su cáncer, aunque hay otros expertos que opinan que pudo desarrollar cáncer debido a las grandes cantidades de vitamina C. Murió de cáncer.
William Shockley ganó el Premio Nobel de Física en 1956, pero años después, pese a su absoluta falta de educación formal en biología y genética, este supremacista blanco intentó usar esos campos de estudio para apoyar un conjunto de ideas racistas conocidas como eugenesia.
Kary Mullis, el ganador del Premio Nobel de Química en 1993, ensalza la astrología y describe un posible encuentro con alienígenas (que se le aparecieron en forma de un mapache parlante y resplandeciente). Ha utilizado su fama de laureado con el Nobel para apoyar negar la existencia del SIDA.
Fritz Haber, Premio Nobel de Química de 1918, usó sus conocimientos para hacer armas de destrucción masiva la Primera Guerra Mundial, creando una nueva forma de guerra: las armas químicas.
Nils Gustaf Dalén ganó el Premio Nobel de Física de 1912, por una simple investigación sobre faros. Parece que ocurrió debido al bloqueo de la academia sobre candidatos más impresionantes, como Planck, Nikola Tesla y Thomas Edison. O sea que por haber recibido un Premio Nobel a veces tampoco quiere decir que seas un experto.
Tim Hunt, ganador del Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2001, hablando sobre las científicas dijo que «cuando compartes el laboratorio con ellas pueden pasar tres cosas: tú te enamoras de ellas, ellas se enamoran de ti, y, cuando las criticas, lloran. Quizá deberíamos hacer laboratorios separados para hombres y mujeres». Cosa que aunque pueda ser verdad lo ponen de machista o misógino. Aunque es verdad que las mujere han sido y son las grandes ninguneadas de los Premios Nobel, los premios en general, de los laboratorios y de la ciencia. Algunas veces incluso les robaron los Premios Nobel sus jefes, compañeros o maridos de estudios.
Johannes Fibiger ganó el Premio Nobel de Medicina en 1926 por descubrir lo que pensaba que era un parásito cancerígeno, una idea audaz que resultó ser del todo incorrecta. Experto pero equivocado.
James Watson, codescubridor de la estructura del ADN, pensaba que existían vínculos bioquímicos entre la libido sexual y el color de la piel («por eso tenemos latin lovers», dijo) y entre el peso corporal y la ambición, y que las mujeres tenían menos inteligencia que los hombres.
Grandes hombres, expertos en su tema, ignorantes en otras.
Hay otras grandes personas que aunque no han recibido el Premio Nobel hubieran merecido recibirlo o similar. Pero estaban igualmente equivocados.
Steve Jobs era un total fuera de serie en planificación, visión, diseño, estrategia comercial, etc pero para otras era un ignorante y un cero a la izquierda al atribuir propiedades sanatorias a productos que no lo tienen como la homeopatía; murió de cancer no querer tratarlo.
Más expertos
En 2008, JP Morgan, seguramente la primera institución financiera de EE UU, pronosticó que el crecimiento del PIB se aceleraría durante la primera mitad de 2009; la opinión de la mayor parte de los analistas profesionales y de los expertos en predicción era de entusiamo; entre ellos los Premios Nobel de Economía. Tres días después el mundo se hundió en una gran crisis mundial. Nadie lo vi venir ¿Por qué ningún experto nadie lo vio venir?
Lanzarote
Gara y Jonay
Omar Sarif pierde su casa (LagOmar) en una partida de cartas
El diablo de Timanfaya
La cueva de Ana Viciosa
Luces en Montaña Clara
Luces en Montaña Roja, Playa Blanca
La bruja de Haría
La cruz del Cristo de la vera cruz
La ermita de la virgen de los dolores en mancha blanca paró la lava

















































































