No sólo son los gitanos/romaníes, moros u otros, sino también son consideradas razas malditas los chuetas de Mallorca, los vaqueiros de alzada en Somiedo (Asturias), los maragatos en Astorga (León), los pasiegos en el valle del Pas (Cantabria), los soliños en Cangas de Morrazo (Pontevedra), los agotes en el valle de Baztán (Navarra).
No hay ningún nexo en común. Su origen se pierde en la noche de los tiempos, así que es un terreno abonado a todo tipo de especulaciones sin posible confirmación. Surgen así multitud de teorías, algunas alusivas a su procedencia geográfica, otras a los rasgos físicos de sus gentes y no faltan las que entran de lleno en el disparate relacionándolas con maldiciones bíblicas y similares. Se les identificaba como gente de mal vivir, pertenecientes a otra raza, herejes de religión o paganos, marginándoles en el culto ubicándolos en una parte acotada del templo, con puerta propia baja para que tuviesen que entrar agachados y una valla de separación respecto al resto de fieles. Solían tener también una pila bautismal para ellos o sino la había se les daba el agua bendita con un cucharón para que sus dedos no contaminasen el resto. La ostia se les daba con una especie de espátula. Era frecuente que no se les diera la paz en misa, sus limosnas se recogían aparte y, por supuesto, estaba vetado su acceso al sacerdocio. Se les enterraba en una zona aparte del cementerio. No podían presentarse a ningún tipo de cargo público. No podían casarse más que entre ellos; lo cual provocó una endogamia forzada. Son pueblos malditos, de la España profunda. Dicen que sus genes y aspecto físico son distintos al resto de personas de la zona pero se ha demostrado que no; sólo tienen alguna costumbres distintas, más antiguas, quizá provocadas por el aislamiento.
Lo único que coincidía en estos grupos es su aislamiento al vivir en un valle rodeado de montañas entre dos regiones y tener que dedicarse a la trashumancia local. La hipótesis más extendida es que en sus orígenes pudiera tratarse de judios conversos que se autoexiliaron a las zonas más remotas.
Los pasiegos viven en el Valle del Pas, al sur de Cantabria, lindando con Burgos; es un valle aislado, rodeado de montañas, con poca interacción tanto con Santander (capital y costa) como con Burgos, que es físicamente imposible debido a las montañas. El nombre del valle es por el río Pas. Es típico del valle un dulce: el sobao pasiego.
Los vaqueiros de alzada son un conjunto de comunidades ganaderas del centro-occidente asturiano en las que toda la familia mantiene o mantenía una doble residencia estacional, realizando una trashumancia con su ganado entre los valles interiores y los pastos de altura de las montañas cantábricas. Este viaje entre las brañas de invierno y las
brañas de verano se denomina alzada. «Ser vaqueiro es una cuestión de apellidos y orígenes, no de profesión». Acebedo, Acero, Ardura, Barrero, Barreiro, Berdasco, Verdasco, Boto, Cano, Feito, Freije Gancedo, Garrido, Gavilán, Gayo, Mayo, Parrondo, Redruello, Riesgo, Rubio, Pico. Tienen un sitio secundario en la iglesia, físicamente, sólo pueden ocupar los últimos bancos, no se les está permitido sentarse en otros. La boda vaqueira es un acto que se celebra en el alto de Aristébano situado entre los concejos de Valdés y Tineo.5 Esta fiesta consiste en el enlace de una pareja por el rito vaqueiro. La pareja sale del pueblo junto con los vaqueiros de honor, grupos de danza tradicional y la cama nupcial.
Como los pasiegos, también viven en una zona montañosa interior entre dos provincias.





Los agotes del valle de Baztan (Navarra).

https://www.labrujulaverde.com/2017/09/agotes-la-misteriosa-raza-maldita-del-pirineo-vasco-navarro
Secretum, la España enigmática

























