Antes de preguntarnos si de verdad está ocurriendo un cambio climático hay que exponer dos temas: uno, a qué decian antes; y dos, exactamente a qué se están refiriendo ahora.
Uno. Porque solo en las última décadas solían referirse como «efecto invernadero«; luego, lo llamaron «calentamiento global» y actualmente «cambio climático«. Así, vista esta estrategia de maquillar la información, ya crea desconfianza y hace sospechar que no va a ser que no es como nos lo quieren hacer creer.
Dos. Nos dicen que no se puede negar el CC refiriéndose a que no se puede negar la existencia de condiciones meteorológicas extremas (sobre todo aumento de las temperaturas) nunca antes registradas, causadas con la presencia humana, que están haciendo peligrar la vida en el planeta.
Así que consiste en que es algo que (1) «no se puede negar», (2) «condiciones meteorológias extremas», (3) «causadas por la presencia humana», (4) «hacen peligrar la vida». Hay que demostrarlo.
¿Por qué hay negacionistas del CC? Desde hace casi un siglo llevan diciéndonos cosas «que estaban claro que iba a pasar» pero que no han pasado como que se iba a acabar el petróleo (peak oil). También se hablaba del miedo a «China nos invade», miedo a que no había comida para todos por la superpoblación mundial; y en menor medida, de la colonización de la Luna, de los coches voladores, de que la energía nuclear se iba a generalizar. O sea que a veces los expertos y generalistas se equivocan o directamente nos engañan.
Así hay un montón de escépticos; no es que crean que todo son conspiraciones pero sí que no se creen algo solo porque mucha gente lo diga, y quieren pruebas; pero no pruebas falácicas.
Porque no es que haya o no haya CC, que es fundamental; lo que se está tratando es que hay que tener miedo al CC. Igual que el miedo a todo lo demás. Es como lo del peakoil; además de lo enorme que es que se vaya acabando el petróleo, lo fundamental era «el miedo a que se vaya acabando el petróleo». Ese miedo, esa manipulación, creó muchos millonarios e incluso provocó alguna invasión de algún país.
Como en los años 80 cuando se hablaba mucho de «la guerra de las galaxias», en la que al parecer EEUU y URSS tenían una carrera para hacerse con el poderío del espacio con la instalación de satélites de guerra. Nadie lo negó, todo el mundo lo asumió; luego resultó que era mentira, y al parecer lo que querían era engañar y arruinar al enemigo.





